Finalmente el Congreso de la Unión Cívica Radical de Córdoba sesionó anoche sólo con la participación de las líneas internas alineadas con Rodrigo de Loredo, donde se terminó aprobando la suspensión de las elecciones internas, en contrario a una orden de la justicia electoral que conminó a esa fuerza política a que regularice su situación, bajo pena de no ser autorizada a participar de las elecciones nacionales del mes de octubre.
Como anticipó Política Córdoba Verdad, este martes fue histórico para el radicalismo cordobés porque terminó definitivamente dividido y sin solución a la vista; según la indicación judicial el partido no podrá participar del proceso electoral y recibirá sanciones a definir.
Pero además el paso dado por las autoridades partidarias termina de profundizar las diferencias entre los sectores internos, el deloredismo de Generación X, el mestrismo de Mas Radicalismo y otros espacios, que terminan enfrentados de manera irreconciliable, lo que en primer lugar determinará que nadie respete cualquier lista o decisión que pueda definir la conducción partidaria y, al mismo tiempo, que cada uno decida lo que mejor le parezca, a título personal o de su sector. Dicho en otros términos, en las elecciones de octubre no habrá una lista donde la UCR de Córdoba esté representada de manera formal sino que varias listas tendrán participación de dirigentes radicales, comenzando por el ya conocido tercer lugar en la nómina de La Libertad Avanza de Rodrigo De Loredo.
Mientras tanto, como emergentes del descontrol partidario varios sectores expresaron su oposición a la situación, el mestrismo encabezado por el propio Ramón Javier Mestre así como el sector que conduce, entre otros, el legislador provincial Dante Rossi. Después de manifestarse en la puerta de la Casa Radical durante el malogrado «congreso partidario», ambos aseguraron que continuarán con los reclamos vía judicial.

