El intendente de Cosquín pegó el portazo y abandonó la Comunidad Regional Punilla. A fines de la semana pasada, el bloque oficialista del Concejo Deliberante aprobó un proyecto de ordenanza que dispone la salida formal de la ciudad cabecera del departamento del ente regional.
La justificación oficial esgrimida por el intendente para esta drástica determinación se centró en un análisis de costo-beneficio para la administración local. Desde el Ejecutivo argumentaron que la pertenencia al organismo intermunicipal no estaba reportando beneficios tangibles ni soluciones concretas para los ciudadanos de Cosquín, volviendo inviable la continuidad del esquema asociativo actual. Nada de lo expresado parece haber sido parte de las consideraciones cuando la decisión era presidir el organismo.
Es claro que se trata de un caso particular donde la decisión no tiene que ver con lo administrativo ni tampoco con lo social, la relevancia de pertenecer a un espacio común, sino más bien a una cuestión política asumida desde una postura personal que no alcanza a representar a un espacio en particular sino que más bien tiene que ver con deseos individuales.

