A menos de un mes de que el Gobierno nacional habilitara la venta del complejo turístico de Embalse en Córdoba, fueron despedidos 40 empleados (entre contratados y permanentes) que se desempeñaban en el lugar.
Mediante un decreto se habilitó, a comienzos de mayo a la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE) a “disponer, enajenar y/o transferir” 10 propiedades del Estado nacional , distribuidos en distintos puntos del país) para que pasen a manos privadas.
«Desde la Capital Federal les importa muy poco las familias que trabajan. Estoy muy triste y enojado”, dijo el intendente de Embalse, Mario Rivarola y contó que supo de los despidos por los propios trabajadores: «Es una lástima lo que están haciendo, desperdiciando una inversión histórica. Dieron de baja 25 contratos y 16 pasaron a disposición».
David Salto, secretario general de ATE Río Tercero, confirmó que la totalidad de los trabajadores están siendo desvinculados y denunció que el Gobierno Nacional mantiene el cobro de impuestos específicos para el sector mientras abandona la infraestructura.
«Fue shockante y sorprendente. Si bien uno sospechaba lo que podía pasar, el impacto es duro. Por primera vez en la historia, desde la década del 40 cuando se inicia el turismo social, despiden a la totalidad del personal», afirmó Salto.
Según el relevamiento de ATE, la reducción de la planta estatal en el área de turismo ha sido drástica desde la asunción de la actual gestión nacional:
Diciembre 2023: 700 trabajadores en total (Embalse, Chapadmalal y sede central).
Actualidad: Menos de 100 trabajadores.
Situación en Embalse: De los 44 agentes que resistían, 14 contratados serán desvinculados de inmediato y 30 trabajadores de planta permanente fueron pasados a disponibilidad.
Sobre los empleados de planta, Salto explicó que su futuro es incierto: «Están en disponibilidad según su antigüedad (de 6 a 12 meses). Es solo cuestión de tiempo; cuando se cumpla ese plazo, serán desvinculados definitivamente».

