Luego del acuerdo que el Gobierno nacional propuso a los bloques opositores para posponer las primarias previstas para el 8 de agosto al 12 de septiembre, y las elecciones generales, del 24 de octubre al 14 de noviembre, debido al aumento de contagios de coronavirus esta no sería la única medida que se tomará por la pandemia.
Como principales medidas ya se contempla también el aumento de espacios de votación y el establecimiento de algún tipo de franja horaria para grupos de riesgo.
Se están evaluando posibles medidas como el incremento, en un 30 por ciento, de la cantidad de establecimientos de votación afectados a la jornada electoral para «disminuir la concentración de personas y los riegos para autoridades de mesa»; además, se pretende una organización que asegure mayor circulación de personas y menos esperas: desde salidas y entradas diferenciadas hasta cuartos oscuros ubicados con mayor distanciamiento.
Por supuesto esto va a significar la necesidad de organizar una infraestructura más grande, con más Presidentes de Mesa y más fiscales, además del resto de las actividades que rodean a una elección, como la seguridad y los lugares de votación, por ejemplo.
Y para la gente, si bien no es trascendental, tendrá como efecto que le cambiará el lugar de votación, algo que suele ser una especie de tradición elección tras elección, con el aumento de mesas cada ciudadano deberá votar en algún lugar diferente al que lo hace habitualmente.

