El Diputado nacional y candidato a gobernador Rodrigo De Loredo realizó el evento de fin de año más importante para la Unión Cívica Radical de Córdoba, un encuentro informal en su casa donde se dieron cita buena parte de los dirigentes radicales de la provincia, aunque con algunas excepciones que también llamaron la atención.
De Loredo reunió en el patio de su casa a dirigentes que llegaron desde toda la provincia en la demostración más acabado de todas las que se intentaron durante el año, un signo de que finalmente el joven Diputado nacional va logrando su principal objetivo que es convertirse en el referente más importante de los radicales cordobeses, un sitial que casi nadie discute, aunque el casi fue precisamente lo que llamó la atención, porque estaban casi todos pero no todos.
Hasta el domicilio particular del dirigente llegaron Mario Negri, Marcos Carasso, Ariel Grich, Daniel Salibi, Diputados nacionales, legisladores provinciales, Intendentes, Presidentes comunales, y dirigentes radicales de toda la provincia, incluidos varios de los considerados históricos, como Hugo Madonna, Alberto Giménez o Carlos Felpetto, por mencionar algunos de alrededor de cien personas que se reunieron en el patio de la casa ubicada en la zona sur de la ciudad de Córdoba.
Sin embargo también hay que mencionar que si bien es verdad que en el almuerzo estuvo representado buena parte del radicalismo cordobés también hubo algunas ausencias por demás notables, no llegó a la casa del Diputado nacional Ramón Javier Mestre, si lo hizo de manera furtiva su hermano Diego que pasó unos minutos y saludó, pero no se quedó; tampoco estuvieron presentes algunos reconocidos Intendentes como Myrian Prunotto, Carlos Brinner y Gustavo Benedetti, faltaron también algunos representantes de sectores internos, como Línea Córdoba por ejemplo; el dato podría ser anecdótico si no fuera porque con este encuentro se buscaba transmitir un mensaje de unidad que se cumplió a medias; quedó claro que Rodrigo De Loredo se ha convertido en el dirigente más importante del radicalismo cordobés, sin lugar a dudas quien en poco tiempo comandará los destinos de la UCR; pero también pudo verse que la participación en Juntos por el Cambio ha dejado una grieta entre los boinas blancas difícil de cerrar y que puede significar la partida de varios hacia otros espacios; precisamente uno de los pocos diálogos de pasillos que hubo daba cuenta de la resistencia que genera entre los radicales la idea de verse encabezados por un dirigente como Luis Juez, y en ese sentido sonaron las expresiones de algunos de los ausentes que sostienen que «si hay que ir atrás de un peronista prefiero elegir yo el peronista que voy a votar».
Más allá de estas cuestiones internas los presentes coincidieron en afirmar que el encuentro fue muy positivo, un gran símbolo de unidad y de encuentro para muchos bajo la conducción de De Loredo quien además de anfitrión fue el único orador, en realidad se trató solo de unas palabras de fin de año donde se resaltó la necesidad de mantener unido al radicalismo y de trabajar por el protagonismo radical en la lista de Juntos por el Cambio, lo que entusiasmó mucho a todos los presentes.
Apostillas al margen el menú que degustaron los radicales en el cálido mediodía del pasado viernes en la ciudad de Córdoba fue Osobuco, Bondiolitas y Empanadas, todo preparado al horno; la bebida fue a la canasta, cada uno llevó lo que iba a tomar, en algunas imágenes compartidas por algunos de los participantes pueden verse en la mesa botellas de vino, de gaseosas y también algunas aguas saborizadas.

