Siempre rápido para la coyuntura y en medio del malhumor social en la ciudad de Córdoba a partir de la difusión de la información del privilegio de los autos judicializados utilizados por los legisladores cordobeses, el Concejal Diego Casado apareció con una de sus agudas observaciones.
«La honestidad, transparencia y coherencia debe existir en todos los contextos. Hay legisladores que en Tribunales 2 les denominan delincuentes. Algunos funcionarios judiciales se agarran la cabeza y no entienden como pudo elegirse tal o cual legislador. Lo mismo ocurre con muchos secretarios y ministros que están por demás gorditos. No me gusta pegar en el piso, pero creo que después de lo de Oscar González hay que preguntarles a algunos funcionarios en general si se van a dedicar a trabajar para la gente o para si mismos. Yo, además de ser Concejal, trabajo de abogado y me costó mucho poder comprar mi casa, entonces, todavía no entiendo como algunos con sueldos de funcionarios compran bienes suntuarios con sueldos que no alcanzan para esto. ¿Qué me lo expliquen? Tengo muchos nombres anotados en mi libreta. Déjense de romper las pelotas y no le hagan perder el tiempo a aquellos que desean y quieren la buena política. La gente esta harta de los ladrones de guantes blancos y de los que se creen vivos. Lo mismo ocurre y ocurrió con los autos de la legislatura. Pero en esto hay coautoría con el Poder Judicial. Si a algún funcionario le gusta andar en autos que no son los propios, les presto tres de los míos que los gané por entrar a las cámaras de juicio o les regalo el colectivo que esta guardado en Medea y que compré a los 5 meses de ser Concejal con mi trabajo privado. Dejen de ser obsoletos» sintetizó Casado sobre el tema.
También se dirigió al Legislador que había hablado sobre el tema, diciéndole, «Leonardo Limia, no son los legisladores solamente, son varios los facinerosos y hay que empezar a sacarles la careta. Los intereses personales no se pueden llevar puesta la buena política y el futuro de muchos. Los políticos tienen que aprender a hacerse cargo de sus errores y pedir disculpas con una confesión lisa y llana, sobre todo, a las familias», completo el Concejal de Hacemos por Córdoba.

