El primer discurso de Martín Llaryora como candidato a Gobernador del peronismo no fue uno más de los tantos que lleva pronunciados a lo largo de su carrera, emotivo al comienzo y al final, no era para menos, se trataba de la consagración más importante de su carrera, el nudo en la garganta dio paso al estadista que durante media hora dijo todo lo que debía decir a un auditorio especializado, tan conocedor como el propio Llaryora de lo que estaba ocurriendo; y el candidato logró arrancar aplausos y entusiasmo de sus pares, «soy uno de ustedes» les dijo desde el comienzo, y ovacionaron al nuevo candidato, al primero, al que le toca encabezar el cambio generacional, el primer candidato a Gobernador del peronismo en Córdoba después del exitoso ciclo de veinticuatro años de José Manuel De la Sota y Juan Schiaretti.
Después de la emoción del comienzo el estadista supo acomodarse en el estrado para decir lo que tenía que decir, no sin olvidarse de empezar por agradecer a la militancia, «siempre hay que empezar desde ahí», no sin decirle a sus pares, los otros intendentes que lo escuchaban, que era uno igual a ellos, «ustedes me conocen, no soy producto del marketing, soy un producto de la militancia, soy uno de ustedes, que llegó».
«Asumo este gran desafío como militante, vamos a trabajar en conjunto y vamos a ganar la próxima gobernación, y lo voy a hacer con todos ustedes» dijo un Martín Llaryora en tono enfervorizado que sabía que desde el principio tenía que dejarle claro a todos sus compañeros peronistas que era un par, uno igual a ellos, y que los tenía en cuenta a todos y a cada uno de ellos para su próximo gobierno.
Lo siguiente en su discurso era reafirmar, también desde el comienzo, los valores de los gobiernos de De la Sota y Schiaretti que tan buenos resultados le dieron al partido gobernante, «quiero comprometerme a seguir, nosotros gobernamos con un modelo que se define como gobernar para el pueblo de Córdoba, seguir gobernando en el cordobesismo, vamos a seguir defendiendo a Córdoba, nuestra producción, el empleo, el campo, la universidad, el modo de vida de cada uno de los cordobeses».
Y al cordobesismo le agregó más cordobesismo hablando de amplitud e innovación «Sabemos que nos toca gobernar en una nueva etapa histórica, con nuevos paradigmas, y para eso también vamos a tener el coraje y la amplitud para abrir nuestra coalición a otros partidos políticos, a otros sectores sociales, nos vamos a fortalecer con personas del campo, de la producción, del empleo, de la innovación, vamos a seguir ampliando para hacernos cada día mejores».
Quizás no fue premeditado, pero en el medio de su mensaje, cuando desandaba lo que será su gobierno, a Llaryora se le ocurrió rendirles un homenaje a los que describió como los que hicieron «la patriada de ponernos a gobernar», José Manuel De la Sota y Juan Schiaretti, a quienes ponderó y llenó de agradecimiento con mucho énfasis en la figura del actual gobernador, «nuestro conductor y líder»; podría decirse que fue el primer homenaje de agradecimiento por todo lo realizado, que nuevamente entusiasmó a los presentes que corearon el consabido «gringo, gringo» y que el nuevo candidato supo cerrar con un «Presidente, Presidente» pidiéndole a Schiaretti que se postule a la presidencia de Argentina, «te lo decimos todos los compañeros, te necesitamos Presidente de la Argentina Juan».
«Somos claramente la garantía y la certeza de que las cosas que se vienen haciendo bien van a continuar, pero también de que tenemos el coraje de hacer las reformas de segunda generación, con innovación, con disrupción, para adaptar nuestra provincia a los nuevos tiempos. Nosotros sabemos generar trabajo, gobernar es generar trabajo, y para eso debemos estar todos juntos, los sectores productivos trabajando con los sectores públicos; desde Hacemos por Córdoba nuca sembramos odio, nuca cosechamos grieta, porque defendemos al trabajo, y vamos a seguir trabajando con todos los sectores porque queremos que en Córdoba florezca el trabajo» fue la continuidad del primer discurso de campaña de Martín Llaryora.
En ese punto, el de la continuidad, contestó a los cuestionamientos de la oposición por el tiempo que lleva el peronismo en el poder de la provincia, «Nosotros en Hacemos por Córdoba hablamos poco y hacemos mucho, y cumplimos; la crítica que nos hacen es que hemos estado 24 años, pero son años de alternancia y con el voto popular, los años no tienen nada que ver, es si hacés bien las cosas o no, cuando hacés bien las cosas te eligen, cuando las hacés mal te sacan, y si hemos durado 24 años es porque los cordobeses valoran claramente que estamos haciendo bien las cosas»
«Los que nos critican porque llevamos 24 años acá no pasaron la prueba, no pudieron ni siquiera estar ocho años, porque los cordobeses no se confunden con el hablar, se puede hablar mucho pero cuando te toca gobernar tenés que hacer, ahora vienen a decir que son partes del futuro, para mi son lo peor del pasado porque cuando les tocó gobernar fundieron la ciudad y la pusieron de rodillas, la convirtieron en la capital del abandono» fue el duro párrafo que dedicó a la oposición mostrándoles cual será la actitud hacia ellos en la campaña.
«Hoy Córdoba se ha subido a la ruta del progreso, y les quiero decir a todos los intendentes que están aquí, y a los que no, a los de los otros partido, que tengan fe, porque cuando sea gobernador no les voy a dar una mano, les voy a dar las dos manos a todos los intendentes de la provincia para que puedan hacer las obras necesarias para llevar al progreso a sus ciudades, para que puedan cumplir los sueños de sus vecinos».
«Llevemos la propuesta de que vamos a seguir con todo lo que está bien y vamos a generar todas las reformas para que Córdoba esté cada día mejor; asumo este compromiso porque se que no me van a dejar sólo, que vamos a trabajar juntos en cada rincón de la provincia, y también se que tengo al mejor consejero, tengo a Juan Schiaretti que va a ser mi mejor consejero en el gobierno».
Ya en el cierre de su discurso Llaryora aseguró, «Nunca pido más de lo que yo hago, llegar bien al final es cuando empezás a sentir que te empiezan a doler los huesos, o cuando te empieza a fallar la voz por tanto que hablaste, por tanto que militaste; pido ese compromiso; como dice Juan, la política es consumirse la vida en el fuego de la pasión por cambiar la realidad para que nuestra gente pueda vivir mejor».
«Pongámonos de pie en honor a aquellos militantes que ofrendaron su vida para recuperar la democracia, por la memoria de José Manuel, por Juan, por su entrega, y le pidamos a Dios que nos libere las piedras que se interpongan en nuestro camino para que Córdoba siga creciendo y progresando; hoy empieza la hora, lo mejor está por venir».
El primer discurso ofical de Martín Llaryora como candidato, emotivo y reflexivo, apelando a los símbolos y volviendo a los proyectos, sin olvidarse ni un minuto de incluir todo y a todos, a todo el peronismo y a todos los cordobeses, al pasado y al futuro; logró el primer paso de campaña, entusiasmar a todos los dirigentes y a la militancia, ahora tendrá que transitar un largo camino de más de medio año para conseguir lo mismo de los cordobeses y convertirse en el nuevo gobernador en una nueva era del peronismo de Córdoba.

