Ahora son los gremios que representan a los trabajadores de la Fabrica de Aviones, la Asociación de Personal aeronáutico (APA) y la CTA, los que repudian a los directores de FAdeA Mirta Iriondo y Horacio Viqueira por las declaraciones periodísticas que formularan, y de las que diéramos cuenta acá en Política Córdoba, en relación a la falta de respuestas a los trabajadores despedidos en la era Macri.
En un comunicado de las asociaciones gremiales responsabilizan a estos directores por «errores de gestión, con el recurso humano y con la tarea de mantenimiento y fabricación» y también los acusan de «desviar la mirada».
Pero la acusación más grave que le realizan los gremios a la conducción de Iriondo y Viqueira es la de «desaparición de dinero de las arcas de la empresa y ampliación de la planta de personal con amigos».
Además también se responsabiliza a los directores de accionar en contra de los trabajadores queriendo «embarrar la cancha» y «tirar por el suelo las negociaciones paritarias».
El comunicado de las entidades gremiales es una reacción a la indignación que las declaraciones periodísticas causaron en los trabajadores, sin embargo llama la atención la poca entidad que le dan a una acusación tan grave como es la de «desaparición de dinero de las arcas de la empresa», tema que mencionan como uno de los últimos puntos de su denuncia sin ampliar datos ni informar qué medidas legales se tomaron al respecto.
Doblemente grave es la situación cuando uno de los firmantes en la denuncia gremial, en este caso en representación de ATE, es el Diputado nacional Pablo Carro, quién, es de esperar, debe haber tomado algún otro tipo de actitud, más allá de la sola denuncia en un comunicado de prensa.
Lo cierto es que a juzgar por los acontecimientos periódicos la situación de la prestigiosa Fabrica Militar de Aviones (FAdeA) de Córdoba parece agravarse cada día y es urgente que alguien tome cartas en el asunto.



