Las últimas semanas de marzo de 2026 en la municipalidad de La Calera son de desconcierto y desesperación.
Marzo arrancó con la denuncia de la presunta irregularidad en el nombramiento de la Jueza de Faltas Municipal, ya que su cargo no fue aprobado por el Concejo Deliberante y «habría» sido hecha por decreto del Intendente.
También al comienzo de marzo, aparentemente el martes 3, fecha tentativa ya que no hubo información oficial, el Intendente Fernando Rambaldi partió de vacaciones, lo irregular es que no solicitó licencia ni designó reemplazante, quedando el Municipio en acefalía desde lo formal, sin firma autorizada ni nadie que tenga la potestad de tomar decisiones
Para colmo al día siguiente el Concejo rechaza un pedido de incremento del agua que el Municipio ya había comenzado a aplicar sin esperar la aprobación.
Claramente Rambaldi no tenía la suerte de su lado porque en la madrugada del 6 de marzo se produce el desborde del río, con evacuados y damnificados, lo que llevó a denuncias de inacción del Municipio.
A los dos días la cooperativa decide restringir la provisión de Agua Potable ante la falta de pago del canon; aseguran que intimaron a la Municipalidad hace 90 días y que la deuda es de 800 millones; como no hay autoridad a cargo no se pueden liberar fondos ni acordar un compromiso de pago.
Hace dos días se conoció el descontento de empleados municipales por falta de pago de horas extras, adicionales y contratados, en algunos casos desde diciembre de 2025. El municipio da a conocer un acuerdo por el Agua que, especulan los vecinos, se habría hecho con los fondos de los adicionales y horas extras.
Llama la atención la constante situación de conflicto en La Calera, con distintos frentes de la gestión municipal que no tienen solución y actitudes poco claras de las autoridades, como la del intendente de vaciones sin ningún recaudo administrativo y para peor, desde distintos sectores anuncian nuevas denuncias contra el intendente.

