En diciembre del año pasado Política Córdoba Verdad adelantó que marzo sería el límite para los últimos grandes cambios de la gestión provincial y también se dijo que el gobernador Martín Llaryora le daría un giro a su administración, mostrándolo más cerca de la gente, con una importante presencia en el interior provincial, en contacto con los vecinos de las localidades que visita y con una fuerte participación en la Capital.
Confirmados en los hechos estos primeros movimientos resta la concreción de los últimos cambios en la gestión, que podría hacerse por la modificación de la Ley Orgánica de Ministerios, a los fines de reorganizar de manera completa las direcciones y secretarías de cada organismo, sin que esto implique cambios en el gabinete, lo que sería anunciado por el gobernador Llaryora en pocos días; la segunda opción sería la incorporación directa de una importante dotación de intendentes a las segundas líneas de algunos ministerios.
Es un hecho la llegada de por lo menos seis intendentes a las estructuras del Panal, y de carteras que tienen otros domicilios; y también se puede confirmar que los intendentes provendrán de los cuatro puntos cardinales de la provincia; aunque todavía no está definido a qué dependencias irán cada uno de ellos.
Este medio ya ha tomado contacto con los ministros y los intendentes que participarían de estas importantes modificaciones pero todos coincidieron en pedir reserva de nombres hasta que las medidas sean confirmadas oficialmente; sin embargo se puede destacar que algunos de los nombres llaman la atención porque no provienen del riñón llaryorista y hasta algunos ni siquiera son peronistas, pero el común denominador es que se trata de Intendentes en su segundo mandato, con experiencia en gestión y con buena relación con sus pares, lo que significa que podrán desempeñar una importante tarea auxiliando en distintos ministerios.
El paso que falta concretar para que los intendentes puedan llegar a las nuevas funciones es el cierre de estos en sus respectivos municipios, ordenado y con su correspondiente sucesión; según supo este medio no todos los que “suenan” reúnen esas condiciones.

