Un acalorado debate se dio en la legislatura de Córdoba a raíz de las declaraciones de la legisladora Alejandra Ferrero, del bloque de la UCR, al asegurar que en la ciudad e Laboulaye se tomaba agua contaminada. Ante estas afirmaciones, la legisladora Victoria Busso que es oriunda de allí y representa al Departamento Presidente Roque Sáenz Peña, salió al cruce y le dijo que era ignorante e irresponsable por afirmar eso.
Busso tildó también las declaraciones de Ferrero como una “falta de responsabilidad política” y chicaneó a la radical al decirle que si tanto le preocupa el tema del agua, que lo llame al intendente (Gino Chiapello) porque el servicio lo brinda la municipalidad y no una cooperativa. También le recordó que la cisterna que hay en Laboulaye fue realizada por el Gobierno Provincial.
“Quiero decirles, sobre todo porque yo soy laboulayense y tomo el agua, estaríamos muertos si estuviéramos tomando arsénico”, en relación a un estudio realizado por el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), que fue citado por Ferrero en su intervención, pero que se dedicó al examen de aguas subterráneas, “el agua de las napas, que no es potable”.
“De todas maneras, me da mucha risa que la preocupación de la oposición sea del agua, cuando el agua que tenían en su gobierno y que no pudieron gestionar era la que estaba arriba de los campos. Nuestro gobierno hizo los canales, la sacó y hoy arriba de esos campos, en vez de haber agua, hay soja, hay animales, hay producción, hay campo productivo”, sentenció la legisladora Busso.

