Por medio del financiamiento del programa municipal Ciudad Activa, la Asociación de Vivienda Económica (AVE) se desarrolla el proyecto “Biofabricación de paneles aislantes con micelio de hongos y cartón reciclado”.
Tal como su nombre lo indica, tiene como objetivo principal producir paneles aislantes con micelio de hongos y cartón reciclado, una alternativa sustentable que “reemplaza los materiales plásticos como telgopor o espumas poliuretánicas utilizadas actualmente en la construcción”, señala Julián González Laria, presidente de AVE.
A través de una alianza con la cooperativa La Esperanza adquieren el cartón, el insumo principal para el sustrato, mientras que el proyecto ProFunga proporciona las semillas para el cultivo de los hongos. La combinación del sustrato con los hongos permite obtener el material utilizado en la elaboración de los paneles.
Tras quedar seleccionado en la convocatoria 2025 de la iniciativa municipal Ciudad Activa, AVE trabaja en el acondicionamiento de algunos aspectos de su planta de producción ubicada en barrio Villa Siburu, la instalación de maquinaria y la fabricación de 18 metros cuadrados, necesarios como material aislante para una casa; “y así por primera vez tener un prototipo completo del aislante, ya que hasta ahora solo eran pequeñas piezas”, agrega Julián.
A su vez, con el apoyo económico ofrecen formación al resto del equipo de AVE, a personas involucradas en el área de la construcción y a quienes buscan edificar espacios desde una responsabilidad con el ambiente; como también a interesados en iniciar emprendimientos de fabricación aplicando este tipo de materiales. González comenta que proyectan a largo plazo “poder capacitar a otras organizaciones y emprendimientos, y multiplicar el conocimiento sobre esta tecnología”.
En lo que respecta al impacto positivo en el ambiente del uso del biopanel en viviendas y espacios con otros fines, Julián explica que “reduciría la cantidad de residuos urbanos (cartón y poda vegetal), disminuiría el uso de energía necesaria para calefaccionar o enfriar esos espacios y por ende desalentar el uso de energías no renovables. Como así también, mejoraría la capacidad de la tierra de regenerarse y dejar de depender de energías fósiles”.

