El concejal Pablo Benítez, del bloque Primero Río Cuarto, reveló datos alarmantes sobre el estado del sistema de videovigilancia local, señalando que, a pesar de una inversión millonaria, decenas de dispositivos se encuentran fuera de servicio, incluso en esquinas donde recientemente ocurrieron tragedias.
La inseguridad y la fatalidad en las calles han puesto bajo la lupa la eficacia de las políticas públicas. Mientras los vecinos se preparan para movilizarse en reclamo de justicia por las víctimas de siniestros viales, la política local se trenza en una discusión sobre responsabilidades compartidas entre el municipio y la provincia por el mantenimiento de las herramientas de prevención.
Según el informe presentado por el concejal Pablo Benítez, el sistema de monitoreo de la ciudad cuenta actualmente con 414 cámaras instaladas. Sin embargo, el edil advirtió que la operatividad está lejos de ser óptima. «Hay 414 cámaras de las cuales 37 no están funcionando. De esas 37, 12 es por la obra de la Circunvalación, pero hay 25 que dejaron de funcionar», precisó el referente de Primero Río Cuarto.
Lo que más ruido genera en el arco opositor es el monto destinado a este programa durante el último año. Benítez subrayó: «Casi 1.000 millones de pesos se invirtieron el año pasado en la Central de Operación y Monitoreo. El ejecutado roza los 960 millones de pesos, recursos que salen de los tributos de los riocuartenses para una política pública que deja mucho que decir».
Ante los reclamos, desde el Ejecutivo municipal se ha deslizado que la responsabilidad operativa del mantenimiento técnico recae sobre el Gobierno de la Provincia de Córdoba. Sin embargo, para Benítez, esta explicación no es suficiente y exige una postura más firme por parte del intendente Guillermo Rivas.

