La expresidenta Cristina Kirchner rompió el silencio tras la captura de Nicolás Maduro, calificando el accionar de Estados Unidos como un «secuestro literal» que viola el Derecho Internacional. A través de sus redes sociales, advirtió que la administración de Donald Trump «volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir».
Kirchner vinculó el operativo militar con la histórica política del «Gran Garrote» (Big Stick), señalando que este tipo de intervenciones directas generaron en el pasado «atraso económico y social» en la región.
La política del «Gran Garrote» (Big Stick) hace referencia a la diplomacia estadounidense de principios del siglo XX, impulsada por el presidente Theodore Roosevelt. Se basaba en el uso de la fuerza militar y la intervención directa en países de América Latina para proteger los intereses estratégicos y económicos de Estados Unidos, legitimando acciones unilaterales bajo el pretexto de mantener el orden en el hemisferio.

