La tropa de Juan Schiaretti volvió a chocar con el armado que responde a Omar Perotti en Santa Fe. Esta vez, el conflicto giró en torno a presuntas afiliaciones truchas dentro del partido Hacemos.
El episodio se conoció cuando Mariano Bär, asesor del bloque perottista en la Legislatura, detectó una ficha de afiliación a Hacemos a su nombre dentro del expediente de reconocimiento partidario.
Según denunció, nunca se afilió a ese espacio y la firma que figuraba en el documento no le pertenecía. La ficha, además, estaba certificada por el apoderado del partido, Gerardo López.
Con esos elementos, Bär presentó una denuncia penal y pidió que se investigara la maniobra. El caso avanzó con una pericia caligráfica que confirmó que tanto su firma como la del apoderado eran falsas.
Pese a ese resultado, el fiscal federal Gustavo Onel resolvió archivar la causa al sostener que no fue posible identificar a los responsables de la falsificación ni impulsar nuevas medidas de prueba.
La decisión judicial no cerró el conflicto. El denunciante solicitó la revisión del archivo y advirtió que la falsificación de fichas de afiliación no es un hecho menor, sino un problema que impacta de lleno en el sistema de partidos. También pidió que se revisen otras afiliaciones que permitieron el reconocimiento de Hacemos.
El trasfondo es político. La denuncia se inscribe en la disputa entre el perottismo y el espacio de Schiaretti por el uso del nombre Hacemos.

